Imagina que compras un coche y lo dejas 2 años en el garaje sin arrancarlo. El día que lo necesitas para ir a una boda, no arranca. ¿Culpa del fabricante? No, falta de mantenimiento.
Con las webs pasa igual. Internet cambia cada día: Google actualiza sus algoritmos, los hackers inventan nuevos virus, y los servidores cambian de versión de PHP.
¿Qué pasa si no mantienes tu web?
- Seguridad: Una web desactualizada es un coladero. Si entran, pueden redirigir a tus clientes a páginas de estafas rusas.
- Velocidad: Se llena de "basura" digital y va lenta. Google te penaliza y bajas posiciones.
- Funcionalidad: De repente, el formulario de contacto deja de enviar emails y pierdes reservas sin saberlo.
"Pero yo tengo una web pequeña..."
Los hackers no buscan tu dinero específicamente. Usan robots automáticos que atacan cualquier web vulnerable para usarla como "zombie" y atacar a otras. Tu web de casa rural puede estar atacando al Pentágono sin que lo sepas.