En Airbnb o Booking, el cliente tarda 0,5 segundos en decidir si le gusta tu casa o pasa a la siguiente. No lee tu descripción; mira tu primera foto.
No necesitas una cámara de 3.000€. Muchas veces, el problema no es la calidad de la cámara, sino lo que enseñas y cómo lo enseñas.
1. Vende la experiencia, no la cama
Nadie sueña con un colchón (salvo que sea muy bueno). Tu cliente sueña con:
- Leer un libro junto a la chimenea encendida.
- Desayunar sobaos pasiegos en el jardín con vistas a la Peña.
- La copa de vino al atardecer en el porche.
Truco: Prepara el escenario ("Home Staging"). Pon dos copas de vino, una manta bien colocada, o un libro abierto. Da vida a la foto.
2. No mientas con el Gran Angular
Usar el "ojo de pez" para que la habitación parezca un palacio es un error de novato. Cuando el cliente llegue y vea que apenas cabe la maleta, su reseña será de 1 estrella por "engañoso".
Sé honesto. Si la habitación es pequeña y acogedora, véndela como "nido íntimo", no como "suite presidencial".
3. La luz lo es todo
Nunca, repito, NUNCA hagas fotos de interior con el flash del móvil de noche. Parecerá una película de terror.
Abre todas las persianas y cortinas, apaga las luces amarillas del techo y haz las fotos a mediodía en un día nublado (la luz es más suave). La luz natural vende limpieza y amplitud.