El Reglamento (UE) 2024/1689 (AI Act) consolida el marco normativo de la inteligencia artificial en Europa, haciendo especial hincapié en las obligaciones de transparencia (Artículo 50). Para desarrolladores web, integradores de APIs y administradores de sistemas, el reto no reside en asumir burocracia excesiva, sino en traducir estas exigencias a nivel de arquitectura, pipeline de assets y gestión de servidores.