La importancia de la maquetación profesional
Publicar un libro no acaba con escribirlo. El diseño editorial, la maquetación y los pequeños detalles visuales
son determinantes para que el lector disfrute la experiencia y recomiende tu obra. Aquí tienes diez trucos
prácticos que marcarán la diferencia:
- Define un formato adecuado: piensa en el tamaño según el género (novela 15×23 cm, poesía
más reducido…).
- Elige tipografías legibles: fuentes con serif para el cuerpo y sin serif para títulos.
- Márgenes y respiración: evita bloques de texto apretados; un buen aire visual invita a
seguir leyendo.
- Jerarquía clara de títulos: capítulos, subtítulos y secciones deben distinguirse con
facilidad.
- Interlineado correcto: lo estándar es entre 1,2 y 1,4 para favorecer la lectura.
- Cuida huérfanas y viudas: no dejes frases solitarias al principio o final de página.
- Imágenes y gráficos en alta calidad: mínimo 300 dpi para imprenta.
- Numeración consistente: define si usas romanos en preliminares y arábigos en el cuerpo.
- Corrección ortotipográfica: comillas, guiones, cursivas o mayúsculas marcan la diferencia.
- Portada que atrape: la primera impresión es visual y debe ser profesional.
Un libro con buena maquetación no solo se lee mejor, también transmite profesionalidad y respeto hacia el
lector.
Es el puente entre tu historia y la experiencia del público.
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